jueves, 6 de marzo de 2014

¿Sabías que…? Miguel Ángel nació el 6 de marzo de 1475.



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Hoy quiero publicar esta entrada dedicada a Miguel Ángel Buonarotti, uno de mis artistas preferidos, y quiero desarrollar brevemente su biografía y como homenaje he elegido el sello de liras de la serie emitida por el Vaticano el 16 de junio de 1964, compuesta por 5 sellos, pero voy a centrarme en el sello de 10 liras que representa la imagen de Miguel Ángel.
De este sello se emitieron 2.555.700 de ejemplares. Método de impresión calcografía. Impreso en I.P.S. Officina carte valori.
Michelangelo Buonarotti nació el 6 de marzo de 1475 en Capresse cerca de Florencia y fallecía en el año 1564, 44 años más tarde que Rafael. Pertenecía a la familia de los Buonarotti Simone que aparecen citados en las crónicas florentinas desde el siglo XII. Miguel Ángel bromeando atribuía su vocación artística a la leche que había mamado, ya que su ama de cría estaba casada con un tallista de piedra de Settignano, lo que podía explicar el hecho de que Miguel Ángel siempre se considerara escultor y que a partir de 1508, cuando estaba pintando la Capilla Sixtina  firmara sus cartas como “Miguel Ángel escultor”.


Durante su aprendizaje escolar en Florencia, Miguel Ángel tenía un gran interés por el dibujo, lo que originó el disgusto de su padre, pero que terminó cediendo ante la vocación artística de su hijo.
Una de las mayores preocupaciones de Miguel Ángel fue el estudio del ser humano, pero según el ideal de Miguel Ángel: el hombre atormentado por el sufrimiento. Miguel Ángel estuvo muy influenciado por el mundo clásico, y en especial por el grupo escultórico del Laaconte. Estuvo presente el 14 de enero de 1506 cuando se descubrió en una viña cercana a las Termas de Tito en Roma.
El 14 de enero de 1506 se descubrió el Laocoonte en una viña próxima a las Termas de Tito en Roma.

El grupo escultórico representa al Sacerdote Troyano Laocoonte y a sus dos hijos. Narra la escena, que también relato Virgilio en la Eneida, que desarrolla el viaje que el troyano Eneas emprendió tras la destrucción de la ciudad de Troya, que junto a la Leyenda de Rómulo y Remo son las dos leyendas que narran la fundación de la ciudad de Roma. La Guerra de Troya fue relatada por Homero en la Iliada. La escena del Laocoonte guarda relación con la conocidísima escena del Caballo de Troya. Laocoonte era un sacerdote troyano que intento evitar que el caballo de madera entrara en la ciudad sitiada, los dioses como castigo envían dos serpientes marinas para que asesinaran al sacerdote y a sus dos hijos. Momento que es el elegido para representar en el grupo escultórico, donde destaca el rostro del Sacerdote, donde se plasma el dolor físico y el psicológico producido por contemplar la muerte de sus dos hijos sin poderlo evitar.
La mayoría de los investigadores consideran que el grupo escultórico pertenece a la época helenística, que comprende desde la muerte de Alejandro Magno (323 a.c) hasta la muerte de Cleopatra VII de Egipto (30 a.c). A la muerte de Alejandro Magno el imperio que creó, se dividió en reinos helenísticos gobernados por los generales de Alejandro y sus descendientes, que progresivamente fueron absorbidos por Roma. Se considera que este grupo escultórico fue realizado por Agesandros, Polidoros y Atenodoros y la encuadran dentro de la Escuela de Rodas, una de las más importantes del helenismo.

Como he mencionado anteriormente, el 14 de enero de 1506, se descubrió el Laocoonte, el descubrimiento tuvo una gran trascendencia ya que influyo enormemente en el Renacimiento y sobre todo en Miguel Ángel donde puede apreciarse un cambio en la concepción de los rostros, cuyas miradas y gestos se vuelven más intensos, como se observa en el Moisés de sepulcro de Julio II en contraste con la Piedad.
Además Miguel Ángel se caracteriza por la visión atormentada del mundo.
El primer taller donde ingresó Miguel Ángel fue el de Dominico Ghirlandaio, pero Miguel Ángel comenzó a interesarse por la escultura y decide ingresar en el taller de Giovanni di Bertoldo, alumno de Donatello, quien dirigía una escuela de escultura y la colección de antigüedades de Lorenzo de Medicis en los jardines de San Marco. Donde Miguel Ángel pudo estudiar la escultura antigua y vincularse a la tradición de Donatello.
Además conoció al Príncipe Lorenzo, que lo aloja en su palacio, por lo que Miguel Ángel entra en el círculo artístico del Renacimiento, conociendo elementos del mundo pagano. Lo que le llevara a una lucha interna entre la fe cristiana y el mundo pagano.
Por un lado su padre era profundamente religioso, su hermano Leonardo, que será fraile dominico en Pisa y Savaranola que comienza en Florencia a predicar sobre el Apocalipsis. Por otro lado su preocupación por el estudio del cuerpo humano le induce a estudiar cadáveres.
Savaranola ataca al Papa y a los Príncipes, Miguel Ángel se traslada a Venecia y después a Bolonia.
Leonardo Da Vinci, otro de los grandes exponentes del arte universal, no se llevaba bien con Miguel Ángel. Leonardo cultivo varios campos artísticos e intelectuales pero sin definirse por completo por uno de ello, lo que le molestaba a Miguel Ángel.
Esta rivalidad se plasmó en la representación de la Batalla de Anghari (Leonardo) y la Batalla de Cascina (Miguel Ángel). En el año 1504 la señoría de Florencia les encarga la decoración de la Sala del Consejo en el Palazzo Vecchio, aunque las dos batallas se han perdido, la de Leonardo por la técnica empleada y la de Miguel Ángel porque fue destruida en el año 1512.
Como hemos mencionado anteriormente Miguel Ángel se consideraba escultor y no pintor, e incluso, desdeñaba la pintura porque la pintura le daba más importancia al color que a la idea.
Miguel Ángel en una carta escrita a Benedetto Varochi en el año 1547 opinaba: “La pintura me parece mejor en tanto se parezca a la escultura, y la escultura me parece peor en la medida que se acerca a la pintura. La escultura es la antorcha de la pintura; entre la una y la otra hay la misma diferencia que entre el sol y la luna”. Además añadió refiriéndose a Leonardo “Quien ha escrito que la pintura es más noble que la escultura, si sabe tanto de las otras cosas como de ésta, mi criada lo hubiera hecho mejor que él”.
Ante esto es fácil de imaginar  el gran disgusto que le supuso pintar las bóvedas de la Capilla Sixtina (1508-1512) por mandato del Papa Julio II. Miguel Ángel tuvo que pintar cerca de 1000 metros cuadrados realizando cerca de 300 figuras. El pintor se lamentaba en sus cartas “Esta no es mi profesión”, “Pierdo el tiempo sin resultado alguno”. “Que Dios me ayude”.
A pesar de todo esto Miguel Ángel realizo una de las grandes obras de la pintura universal. Y ha sido elegida para representar en múltiples emisiones de sellos.
Cabe mencionar, que durante los siglos XV y XVI se realizaron una serie de ciclos pictóricos de gran dificultad y calidad, por artistas tan importantes como Boticelli o Ghirlandaio, pero sin embargo, fueron eclipsados por los trabajos  realizados por Miguel Ángel.
En el año 1505 el Papa Julio II llama a Miguel Ángel a Roma para que el artista realice el Mausoleo de Julio II en la Basílica de San Pedro. El Papa pretendía usar el valor político de las obras de arte en un programa de Restauración de la Roma Papal.
El proyecto de Miguel Ángel era una inmensa obra arquitectónica con más de 40 estatuas y varios relieves en bronce. El Papa encantado con su proyecto envía a Miguel Ángel a Carrara para disponer del mármol para las estatuas.
Pero Julio II, asesorado por los rivales de Miguel Ángel como Bramante, decide no llevar a cabo el proyecto. Miguel Ángel enfadado huye a caballo de Roma. Habrá que esperar hasta la entrada triunfal de Julio II en Bolonia (1506) para que se produzca la reconciliación entre Julio II y Miguel Ángel.
Julio II le obliga al artista, que como ya he mencionado con anterioridad no le gusta la pintura y era desconocedor de la técnica del fresco, a que pinte la Capilla Sixtina. Era un ardid de Bramante que había convencido al Papa de este proyecto. Bramante pensaba que o bien Miguel Ángel rechazaría el proyecto, enfrentándose de nuevo con el Papa, o que su obra sería inferior a la de Rafael, que en el año 1509, comenzó a pintar la Estancia de la Signatura. Miguel Ángel rechazó este proyecto basándose en que este no era su arte y recomendó a Rafael. Pero ante la insistencia de Julio II Miguel Ángel se ve obligado a aceptar el proyecto.



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