lunes, 9 de febrero de 2015

Historias del Viejo Madrid. El Tren Botijo

El 4 de enero de 1858 llegaba el primer tren a Alicante, uniendo Alicante con Madrid, aunque la inauguración oficial se producía el 25 de mayo.
En el año 1893 nacía el conocido como “El tren Botijo” que comunicaba Madrid con Alicante y el trayecto duraba aproximadamente 14 horas. Era una infraestructura turística de precio popular y se le denominaba así porque los viajeros solían llevar el botijo para poder beber agua durante tan largo trayecto.

Fuente Repasos del Ayer

Su fama se debe a la iniciativa del Redactor del Diario la Correspondencia, Ramiro Mestre Martínez, que desde 1893 hasta 1917 organizaba viajes en tren hasta Alicante, naciendo la “Orden Botijil” que organizaba viajes económicos para sus socios. Mestre publico algunos de sus viajes en la Correspondencia, como un relato publicado en varios días desde el 05/09/1893 donde describía el segundo viaje.
En el año 1894 los viajeros del tren de botijo del año 1893 fundan de forma humorística, una especie de hermandad conocida como la “Hermandad del Botijo” que daría lugar a la orden Botijil.
El éxito fue tal que se fue extendiendo a otras zonas como Murcia (fiestas de la Primavera), Granada (Corpus), Cádiz (Carnavales), San Sebastián, La Coruña, Gijón y Bilbao…
Como he mencionado anteriormente en el año 1893 se inauguraba la línea Madrid- Alicante, creándose el denominado Tren Botijo, que con un coste económico, permitía estancias organizadas de 12 días por precios económicos, que funciono hasta el año 1917, registrándose una media de 30000 viajes por año.
Fuente Repasos del Ayer

La Compañía de Ferrocarriles MZA realizaba propaganda de estos viajes, y en los folletos podía consultarse itinerarios, tarifas y horarios.
Eran trenes especiales que comunicaba Madrid con Alicante, recorriendo otros lugares como Balsicas, Cartagena, Torrevieja, Totana y Águilas, pero el más popular era el de Alicante, cuyos billetes de ida y vuelta costaba 20 pesetas en segunda clase y 12 pesetas en tercera clase.
Una de las consecuencias de estos trenes fue el desarrollo del turismo de estas zonas, pero además esta muy ligado a los balnearios y los baños de mar, sobre todo en el siglo XX.
Aunque desde 1830 con la aparición del ferrocarril en Europa, todas las compañías ferroviarias ofrecían viajes directos a las estaciones balnearias, incluso las guías de ferrocarril, las indicaban, el tren de botijo tuvo una incidencia muy beneficiosa para el turismo de balnearios.
Los folletos turísticos anunciaban las increíbles propiedades terapéuticas de estos baños de mar. El pabellón denominado “Sanitarium” en la playa de Badel fue una casa de baños.
Los más populares fueron los balnearios sobre pilotes en la playa de Postiguet, que ofrecían una serie de infraestructuras como camerinos, duchas, restaurante, espacio para ventas, etc.
En el año 1882 se les conocía como Esperanza, Alianza, Diana, Estrella, Confianza, Ferrocarril y Delicias, y eran unos pequeños muelles enclavados en la arena, que servían de acceso a las plataformas donde se encontraban las casas de baño.

Fue el inicio de un proceso que cambiaria la configuración de la costa con la creación de nuevas  infraestructuras como hoteles, etc.

Entradas populares

En Red

(c) 2012 Blog El Salón de Cris
Una plantilla de Oloblogger con la tecnología de Blogger