¿Sabías que…? Correspondencia por bote en St Kilda



Hoy publico en el Blog El Salón de Cris, el blog personal de Cristina Martín San Roque, una entrada dedicada al peculiar sistema de transportar el correo en el archipiélago de St Kilda.
En la actualidad donde nos podemos comunicar casi con cualquier parte del mundo, de forma inmediata gracias al avance tecnológico, nos puede parecer paradójico que durante siglos el mejor sistema para comunicarse haya sido el correo postal, por eso las administraciones postales tomaban una serie de medidas para facilitar el envío y la entrega de correspondencia.

Y cuando por una serie de circunstancias existían una serie de dificultades se adoptaban una serie de sistemas, algunos de los cuales, han sido tratados en el blog, como el correo en lata, el correo de palomas mensajeras, etc.

Hoy quiero hablarte del sistema empleado en el archipiélago de St Kilda, conocido como “mail boat”.

El archipiélago de St Kilda se encuentra en el Océano Atlántico Norte, al oeste de las islas Hébridas de Escocia, y pertenece a las Hébridas Exteriores. 
By Director General of the Ordnance Survey, Southampton, UK - OS One-inch Sheet 17 North Uist, Public Domain, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=64220965


Es la zona mas remota de Gran Bretaña. Su isla principal es Hirta aunque tiene otras islas como Borerai, Dun y Soay y una serie de islotes menores. 

By Richard Webb, CC BY-SA 2.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=14183071


Pero para esta historia nos interesa la isla de Hirta que destaca por sus acantilados.

A pesar de ser un lugar bastante inhóspito, estuvo habitada desde la antigüedad, y estaba St Kilda Village, que disponía de una única calle. 
By Unknown. Property of the National Trust for Scotland - http://www.stonefoundation.org/stonexus/snx7issue/kilda.pdf, Public Domain, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=5595732


Estuvo habitado hasta el año 1930 cuando por una serie de circunstancias y por las extremas condiciones de vida es abandonado. 
By Stephen Hodges, CC BY-SA 2.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=11319027



“Los Barcos de Correo” de St Kilda.

Los habitantes necesitaban comunicarse con el exterior, pero ¿como lo hacían si no disponían de infraestructuras necesarias?

En el siglo XIX se comunicaban encendiendo hogueras en algún acantilado.

Pero a finales del siglo XIX desarrollaron un sistema único para enviar correspondencia. Consistía en introducir la correspondencia en cualquier recipiente impermeable (botellas, botes, bolsas de cuero,etc) y se ataba a una boya casera que flotara, y lo depositaban en el mar, con la esperanza de que llegara a cualquier costa y pudieran enviarlos a su destinatario. 
Foto: Archivo del Museo Postal Británico.

Foto: Archivo del Museo Postal Británico.
 Foto: archivo del British Postal Museum, principios del siglo XX.


La idea se le ocurrió a John Sands que en el año 1876 se encontraba en la isla y que estaba completamente aislado del mundo. En la era victoriana las comunicaciones habían avanzado extraordinariamente . En el año 1858 se había completado el primer cable telegráfico trasatlántico y en el año 1872 se podía enviar un mensaje telegráfico a Australia. Desde 1870 existía una red nacional telegráfica.

Sin embargo la isla estaba fuera de dicha red, y solamente se podían comunicar mediante el correo, y para ello tenían que confiar en los barcos, que llegaran a la isla, en verano, para enviar la correspondencia. Eso suponía que en invierno estaban incomunicados.

Por esta razon el periodista John Sands, buscaba un sistema para poder mandar correspondencia.

Observo que los isleños usaban bastones recogidos de la playa para hacer cañas para sus telares, como las cañas no nacían en la isla, dedujo que eran traídas por las corrientes marinas, y pensó que podían usar las mismas lanzando una pequeña boya atada a un recipiente para que llegara al continente y la correspondencia se enviara.

Hizo un experimento en diciembre de 1876 y tras 9 meses descubrió que la carta había llegado a Australia.


Sin embargo en ese tiempo de espera tuvo que hacer un segundo envío. Según artículo del blog de British Postal Museum, 9 marineros austriacos naufragaron en la isla, en enero de 1877. Por lo que Sands decidió emplear este sistema para hacer llegar un mensaje al cónsul de Austria y pudieran rescatar a los marineros, que se encontraban en la isla.

Para ello construyeron una pequeña canoa de madera con una botella con una pequeña vela y una carta para el cónsul de Austria. Y en la cubierta se escribió el mensaje “Abrir esto”

Se envío otro bote con un mensaje similar y la boya del barco naufragado.

La boya tardo 9 días en llegar a Birsay en Orkney y la canoa tardó 22 días en ser descubierta en Poolewe, Ross-shire . Los mensajes los enviaron al cónsul y mandaron al barco HMS Chacal a ST Kilda a recoger a los marinos y a Sands.

John escribió en su diario que los isleños observaban extrañados los intentos de Sands para utilizar este sistema de envío de correspondencia, pero sin embargo este se generalizo. 


En septiembre de 1885 una gran tormenta asolo las cosechas de la isla y St Kilda se enfrento a una hambruna. Alexander Gillies Ferguson , un chico de 14 años, sabía de la existencia del método empleado por Sands, y decidió enviar 5 mensajes pidiendo ayuda. Uno de estos mensajes llegó a Gallan Head .

El naturalista Richard Kearton , y su hermano Cherry que era fotógrafo , fueron pioneros en la fotografiá naturalista. En el año 1898 Richard escribió un libro titulado “With Nature and a Camera” sobre St Kilda e ilustrado con las fotografías de Cherry. 




En el libro aparecía algunos pasajes dedicados a este peculiar sistema de correo, y realiza una descripción del mismo

“Cuando los nativos ahora desean enviar noticias de cualquier acontecimiento en la isla a sus amigos, cortan una cavidad en una pieza sólida de madera toscamente tallada como un bote, y, poniendo un pequeño bote o botella que contiene una carta y solicitan que quien escoja lo colocará en su destino (un centavo está encerrado en el bote para tal fin), clavan una tapa o se incuban sobre la cavidad, con ... "Por favor, ábralo" cortado en la parte superior. Al bote se le adjunta una vejiga hecha de piel de oveja, y el conjunto se arroja al mar durante la prevalencia de un viento del oeste. Me aseguraron que un promedio de cuatro de cada seis de estos pequeños e interesantes barcos de correo se recogen en las costas de Long Island o Noruega, y sus contenidos se envían a las personas cuyas manos están destinadas a alcanzar ...” (traducción ) 
Foto: Richard y Cherry Kearton,  con la naturaleza y una cámara


Además comenta que cuando abandono la isla pidió a los habitantes de St Kilda:

“Como había expresado el deseo de escuchar de los St Kildans durante el invierno por medio de uno de sus botes de correo en miniatura, enviaron uno que contenía tres cartas para mí a las once en punto de la mañana del 24 de marzo, durante la prevalencia de un norte viento del oeste El 31 del mismo mes fue recogido por un pastor en una pequeña bahía en Vahlay, North Uist, y su contenido me fue enviado por correo.

Las cartas habían sido colocadas en un pequeño bote de lata, y a pesar de que se habían empapado con agua de mar, todavía conservaban un delicioso aroma a humo de turba cuando llegaron a mis manos, recordándome a la fuerza mi estancia en la isla.” 
Carta a Richard Kearton de St. Kilda, entregada por barco por correo, 1896


Muchos turistas que visitaban St Kilda en verano usaban este sistema por parecerles curioso, pero para los habitantes era el sistema más eficaz de comunicación. En los archivos del Royal Mail, se encuentra documentación que indica que se trato de establecer un sistema regular de correos, incluso se planteo pagar a los barcos pesqueros para entregar y recoger la correspondencia, pero era muy difícil proporcionar un sistema regular de correos.

En 1900 se estableció en St Kilda una oficina auxiliar y en 1906 los barcos podían entregar la correspondencia con una frecuencia de 6 veces al año, por lo que el sistema tuvo que continuar siendo empleado. 

Fuentes consultadas:
The Coastal Postal Service of Scotland’s St. Kilda

The mail boats of St Kilda

How a mail boat saved those stranded on the islands of St Kilda

With nature and a camera