martes, 3 de noviembre de 2015

¿Sabías que? Muestras sin Valor


Hoy para esta sección del Blog El Salón de Cris, el blog personal de Cristina Martín San Roque, dedicada a hablarte de distintas curiosidades, voy a tratar de las Muestras Sin Valor, un tema del que existe poca documentación.


Las muestras sin valor es una tarifa especial que se crea para favorecer el comercio. A las cartas se le añadía  la frase “muestras sin valor” que indicaba que la carta llevaba  alguna muestra, sin valor económico comercial.
Aunque en ocasiones se usaba la terminología “muestras sin ningún valor”.


En ocasiones se ponía muestra con el tipo de mercancía, por ejemplo como el de la imagen, “muestra de trigo” o “con una cofia y un cajón”, o como el de la imagen de abajo "con un frasquito muestra de vino"





En ocasiones además llevaba adherida el tipo de muestra como puede verse en las imágenes, este tipo de piezas son menos frecuentes.




Julio Peñas, en un tema del foro del Ágora de Filatelia, comenta sobre las Tarifas:
“El único beneficio recibido era una mejora en el peso de las cartas necesario toda vez que las mismas al contener cosas en su interior pesaban bastante más que una carta normal. Digamos que en general esta tarifa permitía a igual porte llevar el doble de peso que una carta ordinaria entre poblaciones.

En la tarifa del 1 de enero de 1.850 se establecía que a igual porte que una carta ordinaria, es decir 6 cuartos, podían estas cartas de muestras llevar hasta el doble de peso, en este caso hasta una onza mientras que una carta ordinaria solo podía pesar por ese porte hasta media onza.

En la tarifa del 1º de noviembre de 1.854 y en todas las sucesivas se produce un sutil cambio en esto del peso y es que se establece que las cartas demuestras devenguen la mitad del porte que las cartas ordinarias entre poblaciones. Es casi lo mismo, pero no es igual.

Es decir que si una carta ordinaria de hasta media onza de peso costaba su franqueo 4 cuartos una de muestras costaba solo 2 cuartos. Lo que ocurre es que como estas cartas pesaban bastante más que las ordinarias al contener cosas en su interior al final venia esta tarifa a permitir lo mismo que en el año 1850 es decir que las cartas de muestras franqueadas con un sello de 4 cuartos pesasen el doble que una ordinaria entre poblaciones.

De hecho yo todavía nunca he visto una carta de muestras franqueada con un sello de 2 cuartos y en cambio es bastante frecuente que las cartas demuestras tengan franqueos dobles e incluso superiores como consecuencia de su mayor peso.

Ahora bien este tipo de correspondencia tuvo unas condiciones que se mantuvieron siempre iguales desde esa primera tarifa de 1.850 y es que debían ir cerradas en fajas que permitieran verificar que en su interior no había mas texto que los números de orden y las marcas correspondientes a los productos que a modo de muestras se remiten, es decir, que en su interior no haya una auténtica carta además de las muestras. Algo similar a lo que ocurría con los impresos.

Por ello estas cartas no debían ir cerradas para así poder inspeccionarlas si ello fuera pertinente, de hecho en la tarifa de 1.867 se recuerda que una carta de muestras que se eche al correo cerrada debería considerarse como una carta normal. “

En el  MANUAL DE FILATELIA DE SCHIER, dice que en el año 1871 se establece una nueva tarifa de 3 centimos por cada 10 gramos de peso

Aunque son bastantes raros también se conocen enteros postales como el de la imagen.







Y también se conocen envíos certificados.



Y en ocasiones el sobre era de tela



Y muchas cartas debían de ir cerradas y no abiertas.



En cuanto comienza a usarse este tipo de envío debió de ser una práctica bastante antigua y se conocen varios ejemplos de época prefilatelica, aunque hay bastante escasez en cuanto a documentación.

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